Corona de Adviento Casera: Preparando el Corazón para el Niño Dios que Viene

La corona de Adviento, símbolo luminoso de la espera al Niño Jesús, nace en la tradición católica del norte de Europa y se ha extendido por todo el mundo como un signo de esperanza, luz y conversión.

El Adviento es el tiempo fuerte en que la Iglesia nos invita a esperar con alegría la venida del Señor: su nacimiento en Belén, su presencia en nuestras almas y su retorno glorioso como Rey del Universo.

Preparar la corona de Adviento en casa es un acto de fe que reúne a la familia, transforma el hogar en un pequeño santuario y enseña a los niños que cada domingo encendemos una vela más porque Cristo, Luz del mundo, se acerca.

Origen de la tradición

La tradición de la corona de Adviento nació en el siglo XIX en el norte de Alemania, entre familias luteranas pobres.

En 1839, el pastor protestante Johann Hinrich Wichern, que acogía a niños huérfanos en Hamburgo, colocó una gran rueda de carro con 24 velas pequeñas (una por cada día de Adviento) para que los niños pudieran contar los días que faltaban para Navidad y calmar su ansiedad.

Con el tiempo, la costumbre se simplificó a cuatro velas (una por domingo) y fue acogida con entusiasmo por los católicos, que la enriquecieron con su teología: la luz creciente simboliza a Cristo que viene a iluminar las tinieblas.

Hoy, aprobada y recomendada por la Iglesia Católica, la corona de Adviento es uno de los signos más universales y queridos de la espera gozosa del Señor.

Materiales necesarios (simples y accesibles)

  • Base: una corona de porexpan, mimbre, madera o incluso un plato grande forrado de verde.
  • 4 velas grandes (tradicionalmente 3 moradas y 1 rosa) o 4 cirios blancos decorados.
  • Verde: ramas de pino, ciprés, abeto, acebo o cualquier hoja perenne (pueden ser naturales o artificiales).
  • Elementos decorativos: lazos rojos o dorados, piñas pequeñas, nueces, manzanas, canela en rama, estrellas de madera.
  • Opcional: una quinta vela blanca grande en el centro (para la Nochebuena).

Paso a paso para hacer tu corona de Adviento

  1. Forma la base circular
    Coloca la base en el centro de la mesa familiar. El círculo simboliza la eternidad de Dios y la unidad de la familia que espera al Señor. Mientras la preparas, reza un Padrenuestro pidiendo que este Adviento sea tiempo de gracia.
  2. Cubre con verde
    Fija las ramas verdes alrededor de la base con alambre fino o cinta floral. El verde perenne nos recuerda que Cristo es la Vida que nunca muere. Cada vez que coloques una rama, ofrece una pequeña jaculatoria: «Ven, Señor Jesús».
  3. Coloca las cuatro velas
    Pon las velas en los cuatro puntos cardinales de la corona:
    • Primera vela (morada) – Domingo de la esperanza y vigilancia.
    • Segunda vela (morada) – Domingo de la paz y preparación.
    • Tercera vela (rosa) – Domingo de Gaudete, la alegría porque el Señor está cerca.
    • Cuarta vela (morada) – Domingo del amor y la caridad.
      Si usas una quinta vela blanca en el centro, será encendida la Nochebuena como signo de que Cristo, la Luz, ha nacido.
  4. Decora con amor
    Añade lazos rojos (símbolo del amor de Dios), piñas (la vida nueva), canela (el buen olor de Cristo), frutos secos (la abundancia de la gracia). Deja que los niños participen: cada elemento que coloquen puede ir acompañado de una intención por la familia, los enfermos, la paz del mundo…
  5. Bendice la corona
    El primer domingo de Adviento (o la tarde anterior), reúne a toda la familia.
    • Rocía la corona con agua bendita.
    • Reza esta oración sencilla:
    «Señor Jesucristo, Luz verdadera que vienes al mundo, bendice ✠ esta corona que hemos preparado con amor. Que cada vela que encendamos sea signo de nuestra espera vigilante y alegre. Haz que nuestro hogar se llene de tu paz y que nuestros corazones estén siempre preparados para recibirte. Te lo pedimos por intercesión de la Virgen María, la primera que te esperó. Amén.»
  6. Enciende la primera vela
    El padre, la madre o el niño mayor enciende la primera vela mientras todos cantan «Ven, ven, Señor, no tardes» o «Maranatha». Luego, cada domingo se encenderá una vela más, hasta que la corona brille con toda su luz la víspera de Navidad.

Significado profundo de cada elemento

  • El círculo → Dios no tiene principio ni fin.
  • El verde → Vida eterna que Cristo nos trae.
  • Las cuatro velas → Las cuatro semanas de Adviento.
  • La luz creciente → Cristo, Sol de Justicia, que disipa las tinieblas del pecado.

Sugerencia espiritual

Convierte la corona en el corazón del Adviento familiar:

Corona de Adviento Casera: Preparando el Corazón para el Niño Dios que Viene
  • Cada noche, reúne a la familia unos minutos: lee el evangelio del día, canta un villancico breve, haz una pequeña intención y apaga la televisión.
  • Los niños pueden colocar cada día una figurita del belén más cerca del pesebre, avanzando con la luz.
  • El día de Navidad, tras la Misa del Gallo o al amanecer, enciende la vela blanca del centro y canta «Gloria in excelsis Deo».

La corona de Adviento casera no es solo una manualidad: es un sacramental vivo que ilumina la casa y el alma.

Que estas cuatro semanas sean de verdadera conversión, de oración más profunda y de amor más grande, para que cuando llegue la Navidad podamos decir con verdad: «¡Ha nacido el Rey! ¡Venid, adorémosle!».

¡Que la Virgen Maria, la llena de gracia que esperó con corazón ardiente, nos enseñe a preparar el camino del Señor!