La Utopía de Santo Tomás Moro y la Doctrina Social Católica

La Utopía de Santo Tomás Moro (1516), una obra que describe una sociedad ideal en una isla ficticia, refleja principios cristianos que anticipan la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), sistematizada desde Rerum Novarum (1891).

Como humanista y mártir católico, Moro aborda la justicia, la economía, el trabajo y la educación, ofreciendo una crítica a las injusticias de su tiempo.

Este análisis examina los temas clave de Utopía con citas textuales, relacionándolos con la DSI a través de documentos como el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (2004), Rerum Novarum (1891), Gaudium et Spes (1965) y Fratelli Tutti (2020).

Bien común y propiedad privada

Moro, a través de su personaje Rafael Hythloday, critica la propiedad privada en el Libro I y la elimina por completo en la sociedad utópica del Libro II, considerándola la raíz de la injusticia.

El santo escribió lo siguiente: “En verdad, es mi convicción que, mientras exista la propiedad privada y el dinero sea la medida de todas las cosas, no será posible que una nación sea gobernada con justicia ni que sea floreciente y feliz.”

La Utopía de Santo Tomás Moro y la Doctrina Social Católica

Esta visión dialoga con la DSI, que, aunque defiende la propiedad privada, la subordina al bien común.

En Rerum Novarum, León XIII afirma: “El derecho de propiedad debe ejercerse de modo que no perjudique el bienestar general” (n. 7).

El Compendio refuerza que “los bienes de la creación están destinados a toda la humanidad” (n. 171), resonando con la crítica de Moro a la acumulación egoísta.

Justicia social y desigualdades según Santo Tomás Moro

Moro, en el Libro I, denuncia las injusticias de la sociedad inglesa de su tiempo que, a su juicio, empujaban a la gente a la delincuencia.

A través de Hythloday, plantea: “Cuando veo a la gente viviendo miserablemente, robando y siendo ahorcada por ello, pienso que sería mejor que la sociedad corrigiera la situación de los pobres en lugar de castigar a los ladrones.”

Esta denuncia anticipa la preocupación de la DSI por las desigualdades.

En Gaudium et Spes, el Concilio Vaticano II condena “las enormes desigualdades económicas y sociales que ofenden la justicia” (n. 66).

Moro propone una sociedad sin pobreza extrema, un ideal que la DSI desarrolla en Populorum Progressio (1967), donde Pablo VI aboga por combatir las desigualdades para el desarrollo integral (n. 21).

La visión de Santo Tomás Moro sobre trabajo y vida equilibrada

En Utopía, Moro describe una jornada laboral de seis horas, no para el ocio, sino para un desarrollo integral de la persona.

Santo Tomás Moro escribió: “Dedican solo seis horas al trabajo, tres por la mañana y tres por la tarde… todo el resto del tiempo se les deja a su propia discreción, para que lo empleen en el estudio, en la lectura o en cualquier otra actividad.”

Este enfoque refleja la dignidad del trabajo y el equilibrio humano, un tema central en la DSI.

En Laborem Exercens (1981), Juan Pablo II señala que “el trabajo debe contribuir al desarrollo integral de la persona” (n. 3).

La visión de Moro, que evita la explotación laboral, se alinea con la insistencia de la DSI en un trabajo digno que respete las necesidades humanas.

Educación universal

Moro subraya la importancia de la educación para todos, sin distinción de clase o género. Su obra establece que: “No hay nadie que no tenga acceso a la educación; y los que muestran especial inclinación al estudio son liberados de sus trabajos cotidianos para dedicarse a las letras.”

Esta educación universal fomenta la virtud y el bienestar colectivo, un ideal compartido por la DSI.

En Gravissimum Educationis (1965), el Concilio Vaticano II afirma que “la educación debe formar a la persona integralmente, en su dimensión espiritual y social” (n. 1).

El Compendio añade que “la educación es un medio para el desarrollo humano integral” (n. 152), reflejando la visión de Moro.

Fraternidad y Tolerancia desde la mirada de Santo Tomás Moro

Moro describe una sociedad donde la tolerancia religiosa es un pilar fundamental, siempre que se respete un marco ético común.

Describe que el rey Utopo “decretó la tolerancia de toda religión para cada uno de sus súbditos, a fin de que nadie fuera perturbado por las creencias de otro.”

Aunque Moro establece límites a la tolerancia (como la negación de la inmortalidad del alma), su defensa del diálogo anticipa la llamada de la DSI al diálogo intercultural.

En Fratelli Tutti, Francisco promueve “una fraternidad abierta que permita el diálogo entre culturas y religiones” (n. 134). Aunque los utópicos no son explícitamente cristianos, la caridad y comunidad de Moro reflejan valores evangélicos.

Límites de Utopía de Santo Tomás Moro

La abolición total de la propiedad privada en Utopía diverge de la DSI, que valora la iniciativa personal y reconoce la función social de la propiedad.

En Centesimus Annus (1991), Juan Pablo II afirma: “La propiedad privada fomenta la libertad y la responsabilidad” (n. 43).

Además, la visión idealizada de Moro no aborda plenamente el pecado humano, que el Compendio considera una causa de las injusticias (n. 117).

Conclusión

La Utopía de Santo Tomás Moro anticipa los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al imaginar una sociedad justa, equitativa y centrada en el bienestar colectivo.

Sus ideas sobre el bien común, la justicia, el trabajo y la educación, expresadas en citas literales, dialogan con documentos como Rerum Novarum (n. 7), Gaudium et Spes (n. 66), Laborem Exercens (n. 3), Fratelli Tutti (n. 134) y el Compendio (nn. 152, 171).

La obra de Moro invita a los cristianos a reflexionar sobre una sociedad más justa, mientras que la DSI ofrece un marco teológico y práctico para transformar la realidad según los valores del Evangelio.


Fuentes:

  • Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (2004), nn. 117, 152, 171.
  • Rerum Novarum (1891), n. 7.
  • Gaudium et Spes (1965), n. 66.
  • Populorum Progressio (1967), n. 21.
  • Laborem Exercens (1981), n. 3.
  • Centesimus Annus (1991), n. 43.
  • Fratelli Tutti (2020), n. 134.
  • Gravissimum Educationis (1965), n. 1.
  • Moro, T. Utopía (1516, Penguin Classics, 2003).

Autor: Daniel Mendive, Año 2025

CC BY-NC (Reconocimiento-NoComercial): Se permite la distribución, modificación y uso no comercial de esta obra, siempre y cuando se dé crédito al autor